EFE

  • Las ballenas boreales o de Groenlandia parecen casi inmunes al envejecimiento y al cáncer: son extraordinariamente resistentes.
  • Este cetáceo posee dos copias del gen PCNA, cuya misión es reparar los daños en el genoma.

Ballena de Groenlandia

El envejecimiento y el cáncer son dos de los procesos orgánicos que más interesan a los científicos y, por alguna razón, las ballenas boreales o de Groenlandia parecen casi inmunes a los dos: son extraordinariamente resistentes al desarrollo de tumores malignos y llegan a vivir más de 200 años.

Por eso, un equipo internacional de investigadores liderado por Joao Pedro de Magalhaes, de la Universidad de Liverpool, acaba de publicar el genoma completo de este gran cetáceo, una información que servirá a la comunidad científica para estudiar los mecanismos de longevidad y resistencia a las enfermedades de estas ballenas.

El trabajo, publicado en la revista Cell Reports, ha contado con la ayuda del departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo, un equipo de investigación dirigido por Carlos López-Otín y dedicado al estudio del envejecimiento, las enfermedades hereditarias y el cáncer.

Precisamente por su larga experiencia en el estudio de estos procesos, el trabajo del equipo de López-Otín ha consistido en “llevar a cabo el análisis comparativo detallado de genes de potencial relevancia en cáncer y envejecimiento“, ha detallado a EFE el bioquímico español. Pero en el envejecimiento y el cáncer están implicados multitud de factores, “desde características heredables hasta daños debidos al ambiente”, puntualiza a Efe Víctor Quesada, coautor del estudio y miembro del equipo de López-Otín.

“El genoma de un organismo describe todas sus características heredables, antes de que se vean influidas por el ambiente”, por eso, al estudiar el de la ballena boreal, “buscamos las claves heredables” de su extrema longevidad y de su resistencia al cáncer.

No obstante, advierte Quesada, “la complejidad de la información que guarda el genoma hace que cualquier conclusión deba ser revisada experimentalmente, pero esperamos que esta información guíe futuros trabajos sobre envejecimiento y cáncer al examinar ambos procesos desde el punto de vista evolutivo”.

Durante el análisis del genoma de la ballena boreal, los investigadores observaron algunas características que podrían estar relacionadas con la longevidad de las ballenas y su baja propensión al cáncer, como que este cetáceo posee dos copias del gen PCNA, encargado de reparar los daños en el genoma“.

“Esta característica puede afectar a cáncer y envejecimiento a la vez, ya que ambos procesos conllevan daños genómicos pero también hemos notado cambios que afectan a genes de proteasas de las familias CPA y DUB, que podrían estar involucrados específicamente en protección frente al cáncer y al envejecimiento”. Esta información, explica Quesada, “nos permite realizar hipótesis concretas sobre estos genes que nos pueden llevar a entender mejor estos procesos”.

La conclusión principal es que este pequeño grupo de genes diferenciales puede contener claves importantes para entender el envejecimiento y el cáncer y la relación entre ambos procesos, una aproximación “importante” para “nuestro equipo porque nos permite analizar el problema desde un punto de vista distinto y complementario al de otros trabajos”, puntualiza.

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