20MINUTOS

  • Sufrir daños en ciertas regiones del hemisferio derecho del cerebro o ciertas formas de epilepsia explican algunos de estos fenómenos.
  • La aparición de formas humanas al reflejarnos en un espejo o ventana puede deberse al esfuerzo del cerebro por construir dichas formas por interpretar que falta información alrededor de nuestro rostro.
  • Estar exhausto, drogas, alcohol, ‘engaños’ provocados por luces y sombras… son otros motivos que conducen a este tipo de visiones.

Fantasmas

Varias son las personas que aseguran haber visto fantasmas, si entendemos estos como personas fallecidas que se aparecen ante sus ojos. Y no sólo personas anónimas, algunas célebres figuras como Winston Churchill o Arthur Conan Doyle contaban que habían experimentado ante sus ojos estas apariciones.

¿Existe alguna explicación a esto? La ciencia da varias.

Algunas experiencias paranormales son fácilmente explicables, según recoge David Robson en BBC. Sufrir daños en ciertas regiones del hemisferio derecho del cerebro o ciertas formas de epilepsia están detrás de que haya gente que, efectivamente, cree haber experimentado un poltergeist en su hogar o cree haber visto sombras frente a ellos.

Las experiencias extracorporales son hoy aceptadas como un fenómeno neurológico, mientras que determinadas ilusiones ópticas podrían confundir, incluso, a un cerebro sano. Estar exhausto, drogas, alcohol, ‘engaños’ provocados por luces y sombras… son otros motivos que conducen a este tipo de visiones, que podrían explicar, por ejemplo, la del mencionado Churchill, que aseguró haber visto y hablado en la Casa Blanca al fantasma de Abraham Lincoln.

El reflejo de formas humanas en una ventana también puede tener una explicación. El psicólogo italiano Giovanni Caputo comenzó a estudiar cómo era posible que él mismo viese, al lado de su reflejo, la figura de un anciano canoso reflejado en una de las ventanas de su casa. La respuesta fue que el cerebro trata de rellenar la información que cree que falta construyendo formas alrededor de nuestro rostro.

Los psicólogos que estudian estas apariciones desde el punto de vista de lo religioso sospechan que lo paranormal puede ser un escudo ante verdades mucho más duras de los rodea al sujeto. Cuando sucede algo inesperado y traumático, como una muerte o un desastre natural, el cerebro trata de codificar la información y dar una respuesta en plena situación de caos. En ambos casos, las respuestas pueden estar relacionadas con algo real, pero no ser reales, de ahí la creencia de que se puedan tener experiencias paranormales.

Adam Waytz, psicólogo de la Northwestern University de Illinois, se apoya en la anterior hipótesis. “Muchos rechazan que lo que ocurre a su alrededor y que el universo es azar, y prefieren buscar respuestas en lo paranormal”. Tapani Riekki, de la universidad de Helsinki, en Finlandia, explica que esto hace que haya personas mucho más sugestionables que otras ante este tipo de fenómenos.

El propio Riekki ratificó su teoría comparando las respuestas de creyentes en fantasmas y no creyentes con un escáner cerebral. Algo que la Universidad de Amsterdam comprobó posteriormente con mismos resultados. Los creyentes de lo paranormal tenían mayor capacidad para ‘inhibirse cognitivamente’ y anular pensamientos no deseados ante extrañas coincidencias y sucesos con poca lógica. “Mientras que lo escépticos tienden a reír o pensar que es una coincidencia, los creyentes sustituyen lo lógico por respuestas ambiguas, pero igual o mayor confianza que los escépticos”.

20MINUTOS

  • Las mujeres que optan por no depilarse han decidido dar un paso más y utilizar colores llamativos.
  • Una estilista de Seattle es una de las promotoras de la idea y dice que el teñido dura unas dos semanas.

Moda de teñir las axilas

El mundo de las fotografías y las redes sociales es cada vez amplio. Modas de todo tipo asoman por Twitter o Instagram. La última es la que responde al ‘hashtag’ #dyedpits (de ‘dyed pits’ o axilas teñidas).

Se trata de chicas que suben fotos de sus axilas sin depilar y con el vello teñido de vistosos colores.

Una de las impulsoras de esta moda es una peluquera de Seattle (Estados Unidos) llamada Roxie Hunt, que en su blog explica el proceso para conseguir el efecto deseado.

Según explica Hunt, el teñido dura dos semanas.








EROSKI CONSUMER

  • La mayoría tienen una presencia significativa en las dos grandes ciudades estatales: Madrid y Barcelona, aunque muchas funcionan en otras urbes.
  • Algunas de las más populares son Aparca&Go o Aparca Fácil, pero existen varias más.
  • Los españoles pasan 75 horas al año buscando aparcamiento.
  • Aplicaciones para evitar los temidos atascos.

Aplicaciones para buscar aparcamiento

Muchas veces, encontrar aparcamiento se convierte en una odisea. Vueltas y vueltas con el coche y nada, parece imposible y toca alejarse de la zona deseada. Pues bien, existen aplicaciones para el teléfono móvil que pueden resultar muy útiles para saber dónde dirigirse.

A pesar de que el servicio que ofrecen las aplicaciones de móvil para encontrar aparcamiento es muy completo, por el momento, solo tienen una presencia significativa en las dos grandes ciudades estatales: Madrid y Barcelona. Estos son, por otra parte, los dos núcleos urbanos que registran más problemas. Para el resto de ciudades de entidad media, algunas pueden ser útiles y otras no tanto. Sobre todo, son interesantes las apps que se ocupan del estacionamiento regulado a pie de calle con los sistemas ORA, OLA o SER, que incluye a Madrid, pero también a Santander, Santiago de Compostela, Marbella, Granada, Córdoba, Almuñécar, Girona o Teruel. Desde Eroski Consumer hacen un repaso por algunas de las aplicaciones más utilizadas.

Otras aplicaciones, entre las cuales la más popular en España es Aparca&Go, sobre todo en Barcelona, se centran en los acuerdos con aparcamientos privados o de concesión pública, con los que han llegado a acuerdos. Los mismos pueden incluir descuentos, que en el caso de Aparca&Go suponen hasta un 40% sobre el precio por hora, en función de la franja horaria en que se aparque y, lógicamente, la demanda.

Además, si se es usuario del servicio, lo cual implica estar inscrito y dejar un número de tarjeta o cuenta corriente para las transferencias, se puede pagar directamente el precio del aparcamiento a la aplicación, que a su vez la cargará al parking. El pago se hace sobre los minutos que hemos estado y no por paquetes de horas, como ocurre con algunas máquinas cobradoras. Por otro lado, esta aplicación líder estatal permite aparcar en más del 85% de parkings del centro de Madrid y Barcelona y hacer la reserva de plaza antes de llegar al punto, algo que nos garantiza que no nos quitarán la plaza.

Una aplicación similar que se ha lanzado en Londres y Atenas, y que estudia entrar en el mercado español, es Parkaround. Su funcionamiento es similar al de Aparca&Go, con las mismas prestaciones. Aparca Fácil, que está presente en algunas ciudades españolas, es un sistema un tanto distinto, ya que se dedica a geolocalizar plazas de aparcamiento en la calle y avisar por el móvil de ellas.

Es una idea interesante que se basa en que el usuario que deje un parking libre dé aviso a la aplicación por geolocalización, especificando las características del espacio que libera. Eso sí, no gestiona los pagos en caso de que sea un estacionamiento regulado. Finalmente en este apartado, en la ciudad de Barcelona, existen dos aplicaciones que pueden ser útiles para encontrar parkings públicos y acceder a una plaza. Aunque ni Parking BCN ni Parking Barcelona gestionan los pagos ni permiten hacer reservas. Aparca&Go está disponible tanto para iPhone como para Android, mientras que el resto solo están presentes en Android.

En estacionamientos regulados

Las aplicaciones para acceder a aparcamientos regulados a pie de calle (las ‘populares’ zonas azules y verdes) también pueden resultar muy útiles, aunque su función no es exactamente la de informarnos sobre un aparcamiento libre. Más bien, en caso de que lo encontremos, comienza la utilidad del servicio, ya que nos permite pagar el ticket desde el móvil, sin necesidad de parquímetro ni de una copia en papel para dejar en el coche.

El vigilante del estacionamiento regulado, ya sea ORA, OTA o SER el sistema, poseerá la lista de matriculas inscritas al servicio de turno y verá si han pagado y están dentro del horario. En caso de no estarlo, puede denunciarnos, pero el servicio nos avisará inmediatamente de que hemos sido denunciados y nos permitirá anular la denuncia. También nos avisa cuando se acerque la caducidad del ticket para que lo renovemos.

Destacan sobre todo dos aplicaciones, que están presentes en todas las ciudades donde están implantados estos sistemas, con especial importancia para el centro de Madrid. Por un lado, e-Park permite incluso disfrutar de modo gratuito del tiempo que haya dejado sin usar el conductor anterior y descontarlo de nuestro pago. Por otro destaca también Telpark, porque a todas las ventajas anteriores (aunque no especifica si se permite el aprovechamiento del tiempo no usado) une la de aplicar su servicio a parkings públicos de Madrid. Ambas están disponibles tanto para Android como para iPhone.








EROSKI CONSUMER

  • El investigador Nickolay Lamn realizó un extenso trabajo (y simulaciones) sobre la visión felina, con ayuda de oftalmólogos veterinarios e investigadores de la Universidad de Penn, en Estados Unidos.
  • Los gatos tienen un campo de visión de 200 grados, en comparación con los 180 grados de las personas.
  • Ven en hasta ocho veces mejor con luz tenue y más borroso de día.
  • No ven en blanco y negro, pero tampoco perciben los colores más vivos ni tan saturados como nosotros.
  • Su visión cercana no siempre es tan buena como la nuestra.

Visión de los gatos

¿Alguna vez te has preguntado cómo ve un gato el mundo? Algunos estudios dan respuesta, con simulaciones, a esta pregunta. Desde Eroski Consumer, recogen siete sorprendentes misterios de los ojos del gato.

Su campo de visión es más amplio

El campo de visión es el área que vemos cuando nuestros ojos enfocan un punto concreto. Incluye lo que observamos de frente, pero también aquello que capturamos visualmente encima, debajo y a los lados del punto enfocado. Pues bien, aquí va una primera revelación para principiantes en visión felina: los ojos de los gatos recogen un campo de visión mayor, más amplio, que el que percibimos los humanos. “Los gatos tienen un campo de visión de 200 grados, en comparación con los 180 grados de las personas”, explica el investigador Nickolay Lamn, quien realizó un extenso trabajo sobre la visión felina, con ayuda de oftalmólogos veterinarios e investigadores de la Universidad de Penn, en Estados Unidos.

Los gatos ven hasta ocho veces mejor con luz tenue

Los ojos de los gatos han evolucionado para proporcionar a nuestros felinos una gran ayuda durante la caza nocturna. “Los antecesores salvajes de nuestros actuales gatos domésticos necesitaron maximizar todo lo posible el tiempo de caza; por eso sus ojos se adaptaron a ver incluso con una mínima luz tenue”, explica el científico especializado en gatos John Bradshaw, de la Universidad de Bristol, y autor del manual Los sentidos de los gatos, (Allen Lane, 2013)

Esta necesidad ha provocado importantes cambios en la estructura de los ojos de los felinos y explica por qué nuestros gatos ven entre seis y ocho veces mejor que nosotros en la penumbra.

Los gatos ven más borroso de día

Las células receptoras de la luz alojadas en los ojos de los gatos, y encargadas de la visión, también son algo distintas a las nuestras. Aunque humanos y felinos compartimos el mismo tipo de células de visión (bastones, para la visión en blanco y negro con luz tenue, y conos, para distinguir los colores con luz brillante), estas no se distribuyen del mismo modo: en los ojos de los gatos dominan los bastones, mientras que en los humanos son más numerosos los conos.

Las diferencias no acaban aquí. Estos bastones de los ojos de los gatos no se conectan directamente con un nervio ocular, como sí ocurre en las personas. Al contrario, se conectan primero entre ellos, al formar pequeños grupos de células.

Esta organización les permite ver mejor en la penumbra o semioscuridad, donde los ojos humanos son prácticamente inservibles. Pero tiene algunos inconvenientes: durante el día, los ojos del gato no envían al cerebro información detallada sobre qué bastones se estimulan. Por eso, su visión diurna es más borrosa que la nuestra.

Los gatos no ven en blanco y negro

Los gatos no muestran especial interés por los colores. De hecho, la obsesión por el color es poco frecuente en los mamíferos, a excepción de los primates, y especialmente de las personas.

Los humanos tenemos en los ojos tres tipos de células cono receptoras del color: rojo, verde y azul. Sin embargo, “los gatos, como los perros, carecen del cono rojo, y por eso sólo ven colores como el azul, el verde y el amarillo; mientras que pueden considerarse ciegos para los rojos o rosas”, añade el veterinario. Los gatos tampoco perciben los colores más vivos ni tan saturados como nosotros.

Enfoque difícil de cerca

Tener los ojos tan grandes implica otras dificultades para ellos: estos no son tan sencillos de enfocar. Los humanos tenemos músculos en nuestros ojos que distorsionan los objetos muy cercanos, con el fin de permitirnos verlos mejor.

Sin embargo, para los gatos, esto es más complicado: sus ojos funcionan como un enorme objetivo de cámara fotográfica réflex, más difícil de manejar. En otras palabras: su visión cercana no siempre es tan buena como la nuestra.

Ojos más grandes en comparación con los humanos

Una de las transformaciones más llamativas que la necesidad de cazar, y de prolongar esta actividad durante un mayor número de horas del día, provocó en la mirada de los gatos es el aumento del tamaño de sus ojos. Los ojos de los gatos son muy grandes para la dimensión de sus cabezas, si los comparamos con los humanos. “De hecho, si nos fijamos, no hay tanta diferencia de tamaño entre los ojos de los gatos y los humanos”, añade Bradshaw.

20MINUTOS / AGENCIAS

  • Goza de audiencias millonarias en internet y los expertos aseguran que está ganando atención frente a la TV entre los más jóvenes.
  • Algunos españoles están entre los más populares del mundo.
  • Los menos llegan a ganar millones; otros, son capaces de ingresar entre 1.000 y 5.000 euros al mes.
  • Matt Haag, de trabajar en un McDonald’s a ganar un millón de dólares en un año.

El 'Youtuber' PewDiePie

La emergencia del fenómeno ‘youtuber’ es creciente y cada vez capta más “la atención de las generaciones jóvenes que no ven la televisión” y consumen audiovisuales ‘on line’, ha apuntado esta semana el consejero delegado de 2btube, Fabienne Fourquet.

Los ‘youtuber’, personas que protagonizan vídeos temáticos en el portal propiedad de Google, se han convertido en un fenómeno en auge con casos, cada vez más frecuentes, de seguidores y audiencias millonarias en internet.

Unos 1.000 millones de usuarios únicos visitan Youtube cada mes, una práctica que refleja “un cambio en la forma de consumir contenidos audiovisuales en todo el mundo”.

Desde que en el año 2005, YouTube apareciera en Internet como plataforma para subir vídeos, nadie se imaginaba el nicho de mercado en lo que se ha convertido, así como tampoco el filón que la web tiene para dar a conocer y lanzar a la fama a personas anónimas con mucho talento, como es el caso de algunos ‘youtubers’ independientes.

Los ‘youtubers’ no son más que, como su propio nombre indica, los usuarios de YouTube que suben vídeos a la web a través de sus canales. Si el canal tiene un contenido bueno y atractivo para el usuario, éste puede suscribirse, como aquel que lo hace para su periódico favorito, y recibir alertas cada vez que un nuevo vídeo se ha subido.

Este curioso sistema ha propiciado que, no sólo empresas o marcas con un equipo de marketing detrás, sino gente anónima con talento y tiempo se catapultase directo a la fama y se hayan convertido en referentes para un público determinado. Los menos llegan a ganar millones; otros, son capaces de ingresar entre 1.000 y 5.000 euros al mes.

Entre los usuarios más jóvenes de YouTube, gozan de gran reputación Vegetta 777, El Rubius, WillyRex, Wismichu, Celopan, TiparracoSA, TheDiamondMinecart, PewDiePie… por poner unos ejemplos.

La revista Business Insider elaboró la lista de 20 ‘youtubers’ independientes más populares e influyentes del mundo, basándose en el total de visitas de sus canales y el resultado ha dejado algunos datos curiosos. Los usuarios de YouTube anónimos que más triunfan son comentaristas de videojuegos en su mayoría (dos de ellos españoles), aunque también hay hueco para humoristas, bromistas y hasta montadores de juegos de toda la vida.

  • 20. UberHaxorNova / NovaPipeBomb
  • 19. HolaSoyGerman
  • 18. TheDiamondMinecart
  • 17. VanossGaming
  • 16. Vegeta777
  • 15. JennaMarbles / JennaMarblesBlog
  • 14. CaptainSparklez
  • 13. TheWillyRex / WillyRex
  • 12. NigaHiga / HigaTV
  • 11. BFvsGF / PrankvsPrank
  • 10. StampyLongHead
  • 9. BluCollection
  • 8. SkyDoesMinecraft
  • 7. TheFineBros / TheFineBros2
  • 6. RayWilliamJohnson
  • 5. BlueXephos
  • 4. TobyGames / TobyTurner / Tobuscus
  • 3. DisneyCollectorBR
  • 2. Smosh
  • 1. PewDiePie








EP

  • Es un nuevo pack de emojis que nos harán reír y a su vez subirán el tono de las conversaciones.
  • Están pensados para el ‘sexting’.
  • Presentan una variada gama de caracteres: desde varias clases de penes y pechos, hasta unas esposas, una fusta, la bandera gay o vaginas.

Emoticonos sexuales

Los flirtmoji ya están aquí. Si teníamos pocos caracteres divertidos en WhatsApp, ahora llega un nuevo pack de emojis que nos harán reír y a su vez subirán el tono de las conversaciones.

Se trata de una serie de emojis eróticos y de contenido sexual perfectos para el ‘sexting’.

Las imágenes no tienen pérdida. Entre graciosos y provocadores, presentan una variada gama de caracteres: desde varias clases de penes y pechos, hasta unas esposas, una fusta, la bandera gay o vaginas. Sí, pueden incluso resultar escatológicos y dañar sensibilidades, así que cuidado, a ver a quién se los mandáis.

Para poder utilizarlos no hay que descargar ninguna aplicación. Simplemente hay que entrar en la página web flirtmoji.com y desde ahí copiar el emoticono que queramos para lugar pegarlo en el mensaje de WhatsApp.








20MINUTOS.ES

  • Un total de 5,403 millones de visitantes únicos accedieron en octubre a los contenidos de ’20minutos sites’ exclusivamente desde sus móviles o tabletas.
  • Supone un crecimiento del 8,4% respecto al mes de septiembre; sumando los usuarios desde ordenador, la cifra asciende a 10,229 millones.
  • ’20minutos sites’ es el tercer medio de comunicación más leído en castellano en todo el mundo con 13,142 millones de usuarios y el 21 en todos los idiomas.

ComScore

20minutos sites (todos los sitios on line de 20minutos) se mantiene un mes más como diario líder en visitas a través de dispositivos móviles en España, dentro de la categoría de información general, según los datos de la empresa de medición on line comScore.

Un total de 5,403 millones de visitantes únicos accedieron durante el pasado mes de octubre a los contenidos de 20minutos sites exclusivamente desde sus teléfonos móviles o sus tabletas, un 8,4% más que el mes anterior.

Por detrás en este ranking se situaron ABC.ES Sites (5,126 millones y +5,6%), El País Sites (4,836 millones y +3,8%), Elmundo.es Sites (4,194 millones y +1,2%) y La Vanguardia (3,475 millones y +3,8%). 20minutos sites, por tanto, ha crecido en un mes más que los cuatro medios que lo siguen en visitas en este apartado.

Si se suman a las móviles las visitas a través de ordenadores (Total Digital Population), 20minutos sites alcanzó el mes pasado la cifra global de 10,229 millones de visitantes únicos, con un crecimiento del +10,8%.

Esto lo sitúa, también un mes más, en la cuarta posición de la lista por detrás de El País Sites (13,431 millones y +14,5%), Elmundo.es Sites (12,653 millones y +6,7%) y ABC.ES Sites (11,189 millones y +10,3%). En quinto lugar se sitúa La Vanguardia (7,787 millones y +7,5%), medio respecto al que 20minutos sites ha ampliado, de nuevo, su distancia: ya está 2,2442 millones de visitantes únicos por encima.

Por otra parte, 20minutos sites se situó en octubre en la tercera posición de la lista mundial de medios de comunicación más leídos en castellano con 13,142 millones de usuarios únicos y un crecimiento del +0,6% respecto al mes anterior.

El País Sites continúa líder (16,110 millones de usuarios únicos y +17,6%), seguido por Elmundo.es Sites (13,669 millones y +4,7%). La cuarta posición es para ABC.ES Sites y la quinta para Clarín. En el ranking mundial sin hacer distinción de idiomas, 20minutos sites se sitúa en la posición 21, bajando dos posiciones desde el mes anterior.

Por último, en cuanto a Latinoamérica, 20minutos sites mantiene la segunda posición como medio on line más leído en México y también en Chile; mantiene asimismo la cuarta posición en Argentina y Colombia.

Grupo 20minutos es el grupo editor del diario 20minutos y de la web 20minutos.es, así como de otras publicaciones como El mensual y sitios on line como Gonzoo.com y Tiempo y Temperatura. Asimismo, cuenta con ediciones digitales en México y EE UU. Como parte del grupo noruego Schibsted, junto a Infojobs y Anuntis, compone uno de los grupos de comunicación más importantes a nivel nacional.








EFE

  • Este estudio de la Universidad de Granada aporta nuevos datos sobre el clima a partir de sedimentos del fondo del mar.
  • El objetivo es analizar el cambio climático actual y abordar los posibles escenarios de cambio climático futuros.

Playa de granadella, valencia

Un estudio internacional en el que participa la Universidad de Granada ha aportado nuevos datos sobre el clima en la cuenca mediterránea durante los últimos 20.000 años a partir de sedimentos del fondo del mar, que servirán para conocer el actual cambio climático y los posibles escenarios futuros.

Un equipo internacional de científicos, entre los que se encuentran tres investigadores de la Universidad de Granada (UGR) y el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (centro mixto UGR-CSIC), ha descubierto nuevos datos sobre el clima en la cuenca mediterránea durante los últimos 20.000 años. La investigación se ha desarrollado analizando la composición química de los sedimentos depositados en los fondos marinos y ha sido publicado por la revista Quaternary Science Reviews.

Han descubierto nuevos datos sobre el clima en la cuenca mediterráneaLa Universidad de Granada ha detallado en un comunicado que el estudio, en el que han participado investigadores del centro junto a profesionales de Estados Unidos, Alemania y Noruega, ha analizado los sedimentos marinos del Mediterráneo, un “excepcional laboratorio”.

La investigadora del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, Francisca Martínez Ruiz, ha detallado que el estudio de la composición química de los sedimentos marinos resulta “de especial interés” porque “únicamente los indicadores indirectos pueden ofrecer información sobre cómo era nuestro clima en el pasado”.

El estudio de alta resolución de los sedimentos marinos permite conocer las características del clima en el pasado, lo que contribuirá a analizar el cambio climático actual y abordar los posibles escenarios de cambio climático futuros.

“El Mediterráneo es un excepcional laboratorio natural para las investigaciones paleoambientales debido a que su carácter de cuenca semicerrada lo hace particularmente sensible y amplificador de los efectos del cambio global”, ha explicado Martínez.

El intervalo de tiempo estudiado en este artículo científico es de especial interés por los cambios climáticos tan significativos acaecidos desde el Último Máximo Glacial (LGM, por sus siglas en inglés). Este Último Máximo Glacial incluye un período en el que oleadas de icebergs se desprendieron de los glaciares y atravesaron el Atlántico Norte, una fase de enfriamiento climático a finales del Pleistoceno y las oscilaciones climáticas holocenas.

Los científicos han evaluado indicadores geoquímicos y mineralógicos de variabilidad climática para reconstruir ciclos áridos y húmedos, conocer variaciones en los aportes fluviales y analiza productividad biológica.

“Debido a que muchos de los cambios climáticos tienen un carácter cíclico, conocer la evolución del clima futuro y sus mecanismos de control, tanto naturales como antropogénicos, requiere el entendimiento del sistema climático en el pasado“, ha sentenciado Martínez.

JAVIER RADA

  • La desaparición del neandertal sigue siendo un misterio, pero resulta que es más humano de lo que creíamos.
  • Grandes descubrimientos de los últimos años confirman que conservamos parte de su genética.
  • Visualiza o descarga el número de diciembre de el mensual.

Neandertales

En los inicios lo tachamos de primitivo, remoto, lejano, un eslabón perdido. El neandertal era el prototipo de un ser tosco y arcaico. Y nosotros, la única especie sabia y moderna capaz de un aventura increíble: dominar la Tierra. Cuando fue descubierto en 1856, en el valle de Neander (Alemania), lo acusaron de ser un soldado deforme de las guerras napoleónicas. “Como si fuera un gorila semiagachado, extraño, mal formado”, explica José María Bermúdez de Castro, codirector de las excavaciones en Atapuerca. Por un prejuicio ideológico, llegamos a la conclusión de que el resto de especies humanas se habían extinguido al ser inferiores.

En los últimos años, sin embargo, el avance de la técnica, especialmente de la genética, ha provocado un cambio de paradigma: estamos rehabilitando al neandertal, aupándolo en la colina de la evolución. Hoy sabemos que nos cruzamos con ellos, y que no pudieron ser tan distintos cuando tuvimos descendencia común fértil. Conservamos parte de su genética y las diferencias son más sutiles. Conocemos mejor sus habilidades e incluso discutimos si tuvo un lenguaje articulado o si pudo ser un artista de las cuevas. El enigma nos golpea el cráneo, afilado cual hacha de piedra: ¿si fue tan parecido a nosotros, por qué se extinguió?

Los últimos grandes hallazgos

Se cumple un año de un hito que lo cambió  todo: la publicación del genoma completo del neandertal, a cargo del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Alemania. Desde entonces, el modelo clásico que plantearan en el siglo pasado (1957) anatomistas como William Strauss y Alec Cave, en el que un neandertal adaptado a nuestro tiempo podría pasar desapercibido en el metro de Nueva York, toma un nuevo impulso filosófico…

Se encuentra usted en el metro y allí está un neandertal, leyendo este periódico. Viste con elegancia, pero las diferencias morfológicas son evidentes. Unos rasgos arcaicos, cierta brutalidad enigmática. Hasta un niño podría distinguir su cráneo. Reconoce, sin embargo, algo en su rostro. Es el espejo incómodo del que hablan los paleoantropólogos. La paradoja humana: ese ser que no soy es esencialmente yo.

Tenemos frente a nosotros a un nuevo neandertal. Un ser que coexistió con los sapiens en los albores de la humanidad. Un incomprendido que empezamos a entender mejor, bajo un enfoque más igualitario en la nueva sociología de la ciencia. “Todo lo que se ha escrito en los últimos 30 años no vale, es mucho más complejo. Me atrevería a decir que poco vale desde los últimos dos, tenemos que ser prudentes”, explica Álvaro Arrizabalaga, profesor de Prehistoria de la Universidad del País Vasco y uno de los dinamitadores de datos. Participó en el último estudio de datación de carbono 14 de fósiles provenientes de los posibles últimos reductos europeos de neandertales, con la Universidad de Oxford.

Por sus datos llegaron a la conclusión de que neandertal y sapiens apenas se vieron las calaveras en la Península Ibérica, en el que se considera uno de sus últimos bastiones. Un dato esencial para saber cómo y por qué se extinguieron. No pudo haber un genocidio directo por parte de sapiens –una tesis defendida durante décadas–. El solapamiento temporal entre ambas especies es cada vez menor por los avances en la medición, de apenas de unos 5.000 años (antes se creían que era de unos 10.000).

Hace unos 40.000 años…

Desaparecieron hace unos 40.000 años, –en términos evolutivos diríamos que ayer mismo– y todavía no sabemos muy bien por qué. Coincidió todo con el recrudecimiento de una glaciación. “Si se encontraron con sapiens en Europa, apenas tenían ya capacidad de interacción”, indica Arrizabalaga. El neandertal era un ser robusto, bajito pero fuerte a juzgar por sus falanges. Ornamentado con conchas y plumas, pálido y, en ocasiones, pelirrojo (nos dice la genética). Un excelente cazador y cuidador de sus enfermos; han encontrado discapacitados en sus grupos que no habrían podido sobrevivir solos.

Pudo poner flores en las tumbas de sus allegados, según los restos hallados con una inusual cantidad de polen en el yacimiento de Shanidar (Irak). En ocasiones, los cadáveres fueron enterrados en posición fetal y con una determinada orientación. Usaba pigmentos decorativos y hasta es posible que hiciera música. Por un reciente hallazgo de cortes geométricos en la piedra, en la cueva Gorham de Gibraltar, se discute si poseían pensamiento simbólico y si pudieron crear obras artísticas. Es la última gran frontera o tabú que nos separa.

Las diferencias morfológicas (potentes arcos supraorbitales, extremidades cortas, tórax en barril, ausencia de mentón…) no fueron entonces, hace 55.000 años según la última datación de octubre publicada en Nature, un obstáculo para que tuviéramos descendencia común. Un centenar de genes neandertales conviven aún en nosotros. Son fruto de encuentros esporádicos, apuntan los genetistas.

Los euroasiáticos guardan alrededor de un 2,5% de su genética; la proporción es mayor en los asiáticos, llegando al 4%. Los científicos lo llaman evento de hibridación, es decir, que tuvo que haber una o varias cópulas en algún momento no descrito entre dos especies distintas. ¿Dónde? Nadie lo sabe con exactitud. Es posible que en el cruce de caminos de Oriente Medio, cuando el sapiens salía de África. Los linajes posteriores multiplicarían la señal genética por el globo. El problema es que no existe ningún yacimiento que demuestre convivencia: a juzgar por los rastros arqueológicos que conservamos, no cohabitaron.

Cuando sapiens y neandertal se encontraron

El neandertal pudo haberse encontrado con el sapiens justo cuando este salía de África (entre 80.000 y 50.000 años), en lo que llaman el corredor levantino, en Oriente Medio, un cruce de caminos. Nos juntamos en nuestra frontera evolutiva, a juzgar por la carencia de genes reproductivos. Sapiens también pudo contener otros genes de homos más arcaicos. El último estudio publicado en Nature, en el que se analizó el genoma del cromañón más antiguo estudiado, parece confirmarlo.

La señal que conservamos es pequeña, por lo que, según Lalueza, indica que “no hubo asimilación, debería estar amplificada”. No los absorbimos. Se discute si estos genes nos fueron útiles para conquistar los climas fríos. “Es lógico que determinados genes metabólicos pudieran ayudarnos. Entonces eran muy útiles para sobrevivir en las sociedades cazadoras-recolectoras”, añade. Incluso algunos podrían estar relacionados con enfermedades como la hipertensión o la diabetes.

Con su descubrimiento dinamitan las fronteras de la definición de especie biológica, que en términos clásicos establecía que dos ramas distintas no pueden tener descendencia común fértil. “Nos enfrentamos a los límites de la concepción de especie. Es la noción de ser humano lo que estamos tratando: no tanto cómo vivían los neandertales, sino qué somos”, explica Antonio Rosas, paleoantropólogo del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC en Madrid.

Elementos genéticos básicos para definir la humanidad, como la capacidad del lenguaje, en su gen basal FOXP2, se encuentran en él. Los lingüistas evolutivos lo discuten. Existe todavía una gran reticencia a otorgarle las dotes del lenguaje, aunque su estructura social apunta en ese sentido, según los paleoantropólogos.

Su comportamiento social pudo haber sido muy parecido al de las sociedades cazadoras-recolectoras actuales. “Cuando neandertal y sapiens se encontraron, su cultura era básicamente la misma. Es el sapiens posterior el que marca una diferencia”, explica Bermúdez de Castro. Algunos expertos apuntan incluso a una cuestión de recursos: el neandertal tenía núcleos demasiado pequeños como para destinar tiempo al arte. “Puede que existan diferencias cognoscitivas, pero no estoy seguro de ello. Creo que un neandertal criado entre nosotros, que sea educado con nuestro mismo sistema y estímulos, sería muy parecido sino igual a los humanos actuales. Pero esto no deja de ser una especulación. El lenguaje puede existir en diversos grados de sofisticación”, explica Carles Lalueza-Fox, paleogenetista del Instituto de Biología Evolutiva y uno de los que participó en el descubrimiento de su genoma.

<p>Comparación sapiens-neandertal</p>

Aceptada la consanguinidad, los expertos se enzarzan en su definición. ¿Qué es un neandertal? “Eran especies distintas, afortunadamente –opina Antonio Rosas, autor del libro Los Neandertales–. Estamos ante una arquitectura diferente; cercana, eso sí, con una frontera difusa. Digo afortunadamente porque el reto es entender cómo se puede ser humano de un modo diferente, no como una única noción”. Para los genetistas, la diferencia entre especies es subjetiva.

Hubo un tiempo en que varias poblaciones de humanos deambulaban por la Tierra en una epopeya que arrodilla al gran Alejandro, armados con piedras, palos y fuego. En este espacio que parecía infinito, cohabitaron y hasta se hibridaron neandertales, cromañones (sapiens), denisovanos, floresiensis, bolsas de homo erectus… y puede que otras poblaciones ignotas –en octubre se presentó el que podría ser un nuevo grupo de homo en China, y discuten otro llamado ‘el pueblo de los ciervos rojos’–. La diversidad nos definía. Aislados por barreras, adaptados a climas diversos, grupos tan pequeños que cualquier diferencia genética fraguaba una rama evolutiva que se definiría por milenios.

La incógnita es entender cómo dos especies llegaron a las mismas conclusiones evolutivas, a un nivel de inteligencia similar. Saber por qué su cerebro creció sin contacto hasta llegar casi a la misma capacidad craneal (el neandertal la supera por poco). Entender por qué desarrollaron una compleja industria lítica. Definir las causas de que empezaran a visualizar el más allá, a volverse distintos. “¿Convivieron? ¿Cohabitaron? ¿Transmitieron cultura? Es posible. La cultura, por imitación y observación, se transmite más rápido que los genes”, apunta Bermúdez de Castro.

Su extinción, aún por explicar

Siempre hemos intuido que fuimos participes en su fin. Es “el sentimiento de culpa” del que habla el profesor Arrizabalaga, ya que coincide con la llegada del homínido que se autoproclamó moderno. “El neandertal contuvo la expansión de sapiens durante muchísimos años. Nos costó mucho llegar a Europa. Eran los suficiente desarrollados como para mantener a raya al invasor”, añade Bermúdez de Castro. Algo ocurrió y motivó que la imagen del metro que plantearan los anatomistas sea solo un sueño. Algo que no tuvo que ver con su inteligencia y con su capacidad de adaptación, ya que neandertal habitó la tierra durante más de 200.000 años, más de lo que lleva por el momento sapiens.

Venció terribles cambios climáticos. Había sobrevivido en la Europa del Pleistoceno, un lugar en el que ningún homínido querría vivir: se alcanzaban en algunas zonas máximos glaciares, 100 metros de placa de hielo sobre el suelo alemán. El estrés térmico los obligó a deambular a la deriva de Centroeuropa al Mediterráneo o las estepas asiáticas. Peleaban por entrar en las cuevas cada invierno contra enormes leones y osos cavernarios. El neandertal, el cazador social, ya estaba entonces en la cima de la cadena trófica. “Era una aventura peligrosísima, pero tenía todas las capacidades para lidiar con ellos día a día”, explica Edgard Camarós, arqueólogo experto en la interacción entre carnívoros y neandertales.

Sin embargo, se acercaban a un cuello de botella, que es como denominan los científicos al momento en que las especies pierden a gran parte de sus congéneres, sobreviviendo solo unos pocos a través de este metafórico cuello. A nadie le gustaría conocer este paso brutal de la evolución. Preferiría a las hambrientas hienas que moran en esos cubiles que llamamos hogar. Centenares de individuos desapareciendo de la faz del planeta por una lenta guillotina climática. La naturaleza es en ocasiones cruel y nos recuerda que toda especie, incluso la nuestra, está condenada a su extinción.

El neandertal es un invento sofisticado de estas tierras europeas, atrapado por la era glacial, evolucionado en un clima hostil. Es posible que provenga de otros homínidos arcaicos como los encontrados en el yacimiento de Atapuerca (que ya ostentan rasgos familiares), aunque su origen es un misterio. La teoría es que proviene de un mismo tronco común que el sapiens, una rama que se separó hace millones de años; después de que algún curioso primate, quizás un homo ergaster, abandonara África en una de las grandes escapadas, cuando la naturaleza abrió un paso y Europa era una gran sabana.

Adaptado a todos los climas

Neandertal evolucionó en el norte y fue capaz de habitar diversos climas. Desde los gélidos tipo tundra (en la actual Francia y Alemania) en los que cazaba rinocerontes lanudos mediante estrategias sofisticadas, a los cálidos de la Península u Oriente Medio, en los que se alimentaba de cualquier cosa que se cruzase en su camino. “Explotaba distintos medios, desde las marismas de Doñana a la tundra de Alemania, donde el mamut era menú del día. Aún no entendemos las causas de su gran crisis, pero pudo deberse a múltiples factores”, explica Camarós.

Sus bastiones de supervivencia, cuando el frío arreciaba, fueron las penínsulas del sur. Sus necesidades calóricas, a juzgar por su morfología, tuvieron que ser importantes. Pero no consumía solo la carne de los grandes ungulados (los uros, ciervos o bisontes) como se creía, sino que los fósiles parecen indicar que se alimentaba también de vegetales, mariscaba, cazaba pequeños mamíferos como conejos, palomas, tortugas, y hasta delfines en Gibraltar. Era un oportunista omnívoro.

Se movía por extensos territorios en pequeñas bandadas familiares (de 10 a 15 individuos) muy endogámicas. Practicaba la exogamia, una costumbre que se da en las sociedades de cazadores-recolectores sapiens de intercambiar hembras para garantizar la salvaguarda genética. No sabemos si estos intercambios eran violentos o sellos de paz. “La idea de que eran machistas me parece absurda. No puedo viajar al pasado, pero el grupo dependía de las hembras”, dice Bermúdez de Castro. La violencia la intuimos por ciertos comportamientos caníbales. Se discute si eran dietarios o ritualísticos. Y la imagen del habitante exclusivo del frío está cada vez más en entredicho: parece ser que le gustaban los bosques, donde podía cazar en la emboscada con sus jabalinas.

Organizaba las cuevas por su utilidad, según sugieren algunos yacimientos como el Abric Romaní, en Cataluña. En un rincón montaba su taller lítico (que aunque era más primitivo que el de sapiens, existen las culturas de transición, como la Châtelperroniense, que lo ponen en entredicho). Establecía el hogar, con el fuego permanente, en una posible sala de reuniones. En otro agujero montaba su basurero, y finalmente, en ocasiones pudieron tener apartadas sus tumbas y presuntos lugares de adoración. Al fondo, su protegido dormitorio.

El invasor sapiens

El problema de nuestro pariente, coinciden  los expertos, pudo ser de fertilidad, y demasiados golpes prolongados en una tierra difícil. Además, el sapiens tenía los elementos que hoy caracterizan a una especie invasora: capacidad de progenie y de establecer mayores redes sociales, y enorme adaptabilidad para la conquista; fue el primero, en un empuje entre curiosidad y locura, que intentó colonizar el frío desde el calor. Y pudo mermar sus recursos en una época de escasez. No fue necesario que pelearan. Un cambio climático más… Incluso se especula con patógenos del invasor (como ocurrió con los virus cuando los conquistadores españoles tomaron América). “El neandertal, al poseer un sustrato de población muy pequeño, pudo extinguirse en alguno de estos cuellos de botella”, concluye Camarós.

Los cuellos de botella ya podían haberle afectado mucho antes de la llegada del invasor. Era como un oso panda o uno polar. Incluso podemos compararlo con la situación actual de nuestro pariente vivo más cercano: el chimpancé. En su frente estaba escrita la muesca de la extinción. Había superado su umbral de viabilidad. Fue el gran superviviente. El que aguantó las terribles glaciaciones, que los científicos denominan Würms, mientras el sapiens comía reptiles en su paraíso africano. Y sin embargo, desapareció por un suspiro en términos geológicos.

Estamos en un momento herético y fascinante del estudio de la evolución humana, gracias al impacto multidisciplinar (antropólogos, genetistas, geólogos, matemáticos…). “Lo que queda en el tintero es brutal”, asegura Camarós. Un escurridizo misterio que dará sorpresas. “El genoma del neandertal está adelantado a su tiempo. Cuando sepamos la función de nuestros genes, sabremos qué eran capaces de hacer”, remarca Lalueza. Todo lo escrito puede cambiar por una pequeña falange hallada en una fosa perdida. “La historia de la evolución es un enciclopedia de la que solo tenemos algunos párrafos”, añade Bermúdez de Castro. Lo único que parece claro es que no retrocederá la concepción de humanidad.

Así que guarde sus insultos paleorracistas porque usted, si se siente euroasiático, conserva genes del soldado deforme. Deje de ser un supremacista sapiens (solo los africanos que no fueron ‘contaminados’ por neandertal, pues nunca salieron de África, podrían esgrimir tamaña estupidez). El paleorracismo ha pasado a mejor vida.

<p>La alimentación neandertal</p>

Mauricio Antón: una mirada de millones de años

Ilustrador especializado en la prehistoria, Mauricio Antón aúna arte y método científico. Lleva dos décadas haciendo disecciones médicas a la inversa. A partir de los huesos encontrados en yacimientos va uniendo las capas, guiándose por las marcas que tuvieron que dejar los tejidos blandos, un trabajo en comunión con paleontólogos. Sus reconstrucciones han aparecido en revistas como National Geographic y Muy Interesante, y en publicaciones especializadas. En su último libro, Los secretos de los fósiles, ya daba cuenta de cómo ha evolucionado su trabajo y por qué ha ido humanizando al neandertal bajo un impulso subjetivo. «Es un proceso ligado a la profundización de la técnica y a una vertiente política. Las primeras fueron de grano grueso y muy marcadas por prejuicios ideológicos», explica.

Recuerda que uno de los primeros esqueletos de neandertal que se encontró pertenecía al de un anciano enfermo, de lo que se dedujo que todos debían andar encorvados. «Se ha mejorado, y la ciencia se encuentra en un punto en que las diferencias entre ambos son muy sutiles, centradas más en su comportamiento social o capacidad de pensamiento». Para Mauricio, lo que ha cambiado es sobretodo nuestra concepción social. «Hace décadas ya había paleoantropólogos que lo defendían. Ahora tenemos una concepción más amplia de la igualdad», concluye. Puedes ver su trabajo en su blog y en las imágenes que acompañan este reportaje.

EUROPA PRESS

  • “Los componentes diferenciados parecen ser procesados en diferentes áreas del cerebro del perro”, dice Victoria Ratcliffe, de la Universidad de Sussex.
  • El estudio sugiere que el hemisferio derecho está más especializado en este tipo de procesamiento de la información.
  • En definitiva, puede que los perros no nos comprendan pero realmente siempre están escuchando.

Perros

Un estudio publicado en Current Biology ofrece las primeras evidencias de cómo los perros diferencian componentes del habla humana, como el tono emocional o el sexo de quién les habla.

“Aunque a partir de nuestro estudio no podemos decir cuánto o de qué manera entienden los perros la información incorporada al discurso, podemos decir que reaccionan tanto a la información verbal relacionada con quien le habla; y que esos componentes parecen ser procesados en diferentes áreas del cerebro del perro”, dice Victoria Ratcliffe, de la Escuela de Psicología de la Universidad de Sussex.

Estudios anteriores demostraron que los perros tienen sesgos hemisféricos cerebrales cuando procesan la vocalización de sonidos de otros perros. Ratcliffe y su supervisor David Reby dicen que el siguiente paso lógico era investigar si los perros muestran sesgos similares en respuesta a la información que se transmite en el lenguaje humano. Reprodujeron discursos desde ambos lados del perro para que los sonidos entrasen en sus dos oídos en el mismo momento y con la misma amplitud.

“El aporte de cada oído es principalmente transmitido al hemisferio opuesto del cerebro”, explica Ratcliffe. “Si uno de los hemisferios está más especializado en el procesamiento de información en el sonido, entonces la información se percibe como proveniente del oído del lado opuesto.”

Si el perro se giraba a la izquierda, eso mostraba que la información en el sonido que estaba siendo reproducido era oída de forma más destacada por el oído izquierdo, lo que sugiere que el hemisferio derecho está más especializada en ese tipo de procesamiento de la información.

Sesgos cerebrales como los humanos

Los investigadores observaron sesgos generales en las respuestas de los perros a los aspectos particulares de la voz humana.

Cuando se presentaban con comandos familiares de habla en los que los componentes significativos de las palabras se hicieron más evidentes, los perros mostraron un sesgo de procesamiento del hemisferio izquierdo, indicado girando a la derecha. Cuando las señales vocales relacionados con la entonación eran exageradas, los perros mostraron un significativo sesgo del hemisferio derecho.

“Esto es interesante sobre todo porque nuestros resultados sugieren que el procesamiento de los componentes de voz en el cerebro del perro está partido entre los dos hemisferios de una manera muy similar a la forma en que se separa en el cerebro humano”, dice Reby.

Por supuesto, esto no significa que los perros realmente entiendan todo lo que los humanos podrían decir o que tengan una capacidad similar a la humana del lenguaje, ni mucho menos.

Pero, dice Ratcliffe, los resultados apoyan la idea de que nuestros amigos caninos están prestando atención, no sólo a lo que somos y a cómo decimos las cosas, sino también a lo que decimos”.

Todo esto debería ser una buena noticia para los seres humanos amantes de los perros, ya que pasan mucho tiempo hablando con ellos. Puede que no siempre te comprendan, pero realmente están escuchando.