EFE

  • El objetivo principal de esta misión era lanzar la cápsula no tripulada Dragon con más de 2,2 toneladas de alimentos, suministros y experimentos científicos.
  • El próximo intento tendrá lugar este viernes.

SpaceX

La compañía SpaceX aplazó este martes el lanzamiento de la cápsula Dragon para su quinta misión de abastecimiento a la Estación Espacial Internacional (EEI), que iba a ir acompañado de un ensayo de aterrizaje del cohete Falcon 9 en una plataforma en el océano Atlántico.

El lanzamiento, que ya se había pospuesto en dos ocasiones en diciembre, estaba previsto para las 06.20 horas (11.20 GMT) de este martes desde el centro de la NASA en Cabo Cañaveral (Florida).

Con la cuenta atrás ya en marcha, el lanzamiento se canceló cuando apenas faltaba un minuto para la hora programada y SpaceX no especificó de inmediato los motivos.

El próximo intento tendrá lugar este viernes a partir de las 05.09 horas (10.09 GMT), según indicó SpaceX, una de las dos empresas privadas contratadas por la agencia espacial estadounidense para llevar material a la EEI.

El objetivo principal de esta misión era lanzar la cápsula no tripulada Dragon con más de 2,2 toneladas de alimentos, suministros y experimentos científicos para abastecer a la EEI.

Es la quinta misión de este tipo tras el éxito de las cuatro anteriores, pero esta vez, cuando ya Dragon estuviera en órbita y encaminado hacia la EEI, SpaceX pretendía que la primera fase del Falcon 9 aterrizara de forma controlada en una plataforma flotante sobre el Atlántico, a unos 320 kilómetros al este de Jacksonville (Florida).

Ese intento de aterrizaje no tiene precedentes, de acuerdo con la compañía, que estimó en diciembre sus probabilidades de éxito en un 50% “en el mejor de los casos”. La prueba pretende ser la primera de otras similares con las que el multimillonario fundador de SpaceX, Elon Musk, busca desarrollar cohetes independientes y reutilizables que permitan abaratar el costo de los vuelos espaciales.

SpaceX ya logró el año pasado, en dos intentos en abril y julio, dos amerizajes exitosos del Falcon 9. La empresa, con sede en California, tiene un contrato de 1.600 millones de dólares con la NASA para realizar 12 misiones de abastecimiento a la EEI con su cohete Falcon 9 y su cápsula Dragon.

EFE

  • Llevan unas plantillas con conexión Bluetooth que recibe órdenes desde un teléfono móvil en el que se establece un recorrido a través de Google Maps.
  • Desde su salida al mercado en septiembre han recibido cerca de 3.000 peticiones de compra.
  • Cada zapato vibra, a derecha o izquierda, para indicar los giros necesarios en el trayecto marcado.

Zapatos con GPS

Unos zapatos con GPS que dos jóvenes indios diseñaron para ayudar a personas invidentes se han convertido en un éxito entre quienes hacen deporte en este país y se preparan para dar el salto al mercado internacional con órdenes de compra desde una veintena de países hasta el momento.

Con unas plantillas con conexión Bluetooth que recibe órdenes desde un teléfono móvil en el que se establece un recorrido a través de Google Maps, los zapatos Lechal, “llévame contigo” en hindi, han abierto una veta novedosa en el mercado al tiempo de colaborar con organizaciones de invidentes.

Uno de sus inventores, Krispian Lawrence, aseguró que desde su salida al mercado en septiembre han recibido cerca de 3.000 peticiones de compra, primero en la propia India y “cada vez más en el exterior”.

Este calzado se patentó como el primero en utilizar este sistema de navegación por satélite a través del servidor de la multinacional estadounidense Google. Cada zapato vibra, a derecha o izquierda, para indicar los giros necesarios en el trayecto marcado.

Los creadores

El diseño es obra de Lawrence y su socio Anirudh Sharma, dos jóvenes de 30 y 28 años, respectivamente, formados académica y profesionalmente en Estados Unidos, donde adquirieron experiencia en nuevas tecnologías y en el campo de las patentes.

De regreso a su país, fundaron en 2011 en el estado suroriental de Telangana la empresa tecnológica Ducere Technologies, que cuenta con 50 empleados con una media de edad que ronda los 25 años y cuyo producto estrella son estos zapatos compatibles con tecnologías Android, IOS y Windows.

El calzado se vende acompañado de baterías y de un cargador universal como los utilizado para recargar teléfonos móviles. “Estamos incrementando las rutas de distribución” para canalizar a más países los pedidos que recibe la página web de la empresa, afirma Lawrence.

Aunque su comercialización ha ido haciéndose sitio entre corredores y ciclistas, el abanico de clientes es creciente, explicó el empresario. “Vivimos en un mundo que se guía mucho por modas y ahora la moda es la tecnología“, dijo.

Además de marcar la ruta, las aplicaciones informáticas utilizadas, disponibles en varios idiomas, permiten también conocer datos como las calorías consumidas, la distancia recorrida o el tiempo que se ha tardado.

El precio de este calzado inteligente oscila entre los 100 y los 150 dólares, pero la compañía tecnológica colabora con organizaciones no gubernamentales como el Instituto del Ojo L.V. Prasad de Hyderabad, capital del estado, a las que facilita este producto a un coste menor.

Los zapatos ayudan a personas con dificultades de visión a seguir una ruta, como complemento a otras tecnologías que advierten de obstáculos en su camino. Aunque diseñados en India, los Lechal se fabrican en China. “Pero vamos a trasladar la producción a la India en cuanto podamos y ya tenemos estudiadas hasta catorce posibles localizaciones para la fábrica”, puntualiza Lawrence.

Los zapatos con GPS siguen la saga de inventos en calzado que en los últimos años han proliferado. En 2012, una empresa de Estados Unidos, GTX, comenzó a vender unas plantillas con un localizador por satélite pensadas para el seguimiento de personas con alzheimer que corren el riesgo de perderse.

Hace también dos años, un artista británico, Dominic Wilcox, diseñó unos zapatos con un chip en el que se graba una ruta que luego va indicando mediante luces led la dirección a seguir en el pie derecho y la distancia restante hasta el destino en el izquierdo.

Wilcox se inspiró en Dorothy y su travesía en El mago de Oz con unos zapatos mágicos que le permitieron volver a casa.








EFE

  • La nave rusa lleva tres tripulantes abordo.
  • Antón Shkaplerov, la italiana Samantha Cristoforetti y el estadounidense Terry Virts, que integran la expedición 42/43 en la plataforma orbital.
  • El vuelo de la nave rusa hacia la EEI tuvo una duración de poco menos de seis horas.

Preparativos para el lanzamiento del cohete soyuz

La nave rusa Soyuz TMA-15M, con tres tripulantes a bordo, se acopló este lunes con éxito a la Estación Espacial Internacional (EEI), informó Roscosmos, la agencia espacial rusa.

“El acoplamiento se produjo a las 05.48 hora de Moscú (04.48 hora española) en modo automático”, dijo un portavoz de Roscosmos a la agencia Interfax.

La Soyuz TMA-15M llevó a la EEI al cosmonauta ruso Antón Shkaplerov, la italiana Samantha Cristoforetti y el estadounidense Terry Virts, que integran la expedición 42/43 en la plataforma orbital.

El vuelo de la nave rusa hacia la EEI tuvo una duración de poco menos de seis horas, ya que se utilizó la llamada trayectoria rápida, que permite a la Soyuz llegar a la estación después de dar sólo cuatro vueltas a la Tierra.

Según Roscosmos, las escotillas serán abiertas después de que se verifique el hermetismo del acoplamiento y se iguale la presión de la Soyuz a la de la  EEI, proceso que habitualmente lleva un par de horas.

Los recién llegados se sumarán a los actuales tres tripulantes de estación: los cosmonautas rusos Yelena Serova y Alexandr Samokutyaev, y el astronauta estadounidense Barry Wilmore.

Cristoforetti, de 37 años, astronauta de la Agencia Espacial Europea, es la primera mujer italiana que viaja al espacio.

En su equipaje, la astronauta llevó una cafetera espacial, a la que se le dio el nombre de “ISSpresso” (por la sigas del EEI en inglés) y que permitirá degustar por primera vez un café expreso a bordo de la plataforma orbital.

Según el plan de vuelo, la expedición 42/43 tendrá una duración de 169 días e incluye la recepción de naves de carga, así como un vasto programa de experimentos científicos.

La Estación Espacial Internacional, un proyecto de más de 100.000 millones de dólares en el que participan 16 naciones, orbita un velocidad de más de 27.000 kilómetros por hora a una distancia de 400 kilómetros de la Tierra.

EFE

  • El pasado 23 de septiembre se acopló a la EEI cargada con cerca de 2.300 kilos de material experimental y víveres para los astronautas de la tripulación.
  • Cayó en el Océano Pacífico, a unos 426 kilómetros al oeste de Baja California.
  • Dragon regresa a la Tierra cargada con más de 1.487 kilogramos de muestras y experimentos científicos, además de equipos que ya no se necesitan a bordo.

La cápsula Dragon y el cohete Falcon 9

La cápsula Dragon de la empresa SpaceX amerizó en el Océano Pacífico tras desacoplarse con éxito de la Estación Espacial Internacional (EEI) una vez finalizada su cuarta misión de entrega de suministros, según informó la Agencia Espacial estadounidense (NASA).

La cápsula no tripulada, que el pasado 23 de septiembre se acopló a la EEI cargada con cerca de 2.300 kilos de material experimental y víveres para los astronautas de la tripulación, cayó en el Océano Pacífico, a unos 426 kilómetros al oeste de Baja California (México), hacia las 19.39 GMT, acoplada a un paracaídas.

Un barco llevará la cápsula a un puerto cerca de Los Ángeles (California), donde se extraerá parte de su cargamento para devolverlo la Nasa en las próximas 48 horas, y después Dragon será trasladada hasta las instalaciones de pruebas de SpaceX en McGregor (Texas), según informó la NASA en su página web oficial.

Dragon regresa a la Tierra cargada con más de 1.487 kilogramos de muestras y experimentos científicos, además de equipos que ya no se necesitan a bordo de la Estación Espacial.

La carga que transportó la cápsula Dragon hasta la EEI incluía una impresora de tres dimensiones, un radar para estudiar huracanes y 20 ratones.

Con este vuelo de Dragon, SpaceX ya ha realizado cuatro misiones de abastecimiento de las doce que acordó con la NASA en un contrato de 1.600 millones de dólares.

En septiembre, la NASA anunció la concesión a la empresa SpaceX y a Boeing un contrato millonario para transportar desde 2017 a astronautas estadounidenses, algo que desde la jubilación del programa de los transbordadores espaciales, en 2011, venía dependiendo de las cápsulas Soyuz rusas.

La SpaceX Dragon se convirtió en 2012 en el primer vehículo comercial en llevar carga a la estación espacial y la compañía está trabajando en una versión para transportar humanos.

EUROPA PRESS

  • Un equipo del Laboratorio de Ciencia Nuclear del MIT  ha analizado las mediciones hechas en la ISS sobre 41.000 millones eventos de rayos cósmicos.
  • Los datos de su estudio revelan lo que podría ser “una nueva fuente de positrones activa en la galaxia”.
  • Las nuevas medidas son compatibles con una partícula de materia oscura.

Astronauta frente a un panel solar en la ISS

Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han publicado el resultado de un estudio que promete arrojar luz sobre el origen de la materia oscura.

El grupo del Laboratorio de Ciencia Nuclear del MIT desarrolla una colaboración internacional de científicos que analizó durante dos años y medio el valor de los datos obtenidos por el Espectrómetro Magnético Alfa (AMS), un gran detector de partículas montado en el exterior de la Estación Espacial Internacional, que captura los rayos cósmicos entrantes de toda la galaxia.

Entre 41.000 millones de eventos de rayos cósmicos —instancias de partículas cósmicas que entran en el detector— los investigadores identificaron 10 millones de electrones y positrones, antipartículas estables de electrones. Los positrones pueden existir en un número relativamente pequeño dentro del flujo de rayos cósmicos.

Un exceso de estas partículas ha sido observado por experimentos anteriores, lo que sugiere que no pueden proceder de los rayos cósmicos sino de una nueva fuente. En 2013, la colaboración AMS, por primera vez, midió con precisión el inicio de este exceso.

Los nuevos resultados de AMS pueden ayudar a los científicos a conocer el origen y las características de la materia oscura —cuyas colisiones pueden dar lugar a los positrones—.

El equipo informa de la fracción de positrones observada, la relación entre el número de positrones y el número combinado de positrones y electrones, dentro de un rango más amplio de energía que la reportada previamente. A partir de los datos, los investigadores observaron que esta fracción de positrones aumenta rápidamente a bajas energías, después de lo cual se ralentiza y finalmente se estabiliza a niveles de energía mucho más altos.

El equipo informa que esta es la primera observación experimental de la máxima fracción de positrones —a 243-307 gigaelectronvoltios (GeV)— después de medio siglo de experimentos de rayos cósmicos.

“Los nuevos resultados de la AMS muestran claramente que una nueva fuente de positrones está activa en la galaxia“, dice Paolo Zuccon, profesor asistente de Física en el MIT. “No sabemos todavía si estos positrones provienen de colisiones de materia oscura, o de fuentes astrofísicas como púlsares. Pero las mediciones en marcha pueden discriminar entre las dos hipótesis “.

Las nuevas medidas, Zuccon añade, son compatibles con una partícula de materia oscura con una masa del orden de 1 teraelectronvoltio (TeV) —cerca de 1.000 veces la masa de un protón—.

Zuccon y sus colegas detallan sus resultados en dos artículos publicados en la revista Physical Review Letters y en una tercera, de próxima publicación.

El 85% de la composición del universo

Casi el 85% del universo está hecho de materia oscura, la materia que de alguna manera no emite ni refleja luz, y por lo tanto es invisible a los telescopios actuales.

Durante décadas, los astrónomos han observado sólo los efectos de la materia oscura, en forma de fuerzas gravitacionales misteriosas que parecen mantener unidas racimos de galaxias que de otro modo se moverían aparte. Estas observaciones llevaron finalmente a la teoría de una fuente invisible de estabilización de masa gravitatoria, o materia oscura.

El experimento AMS a bordo de la Estación Espacial Internacional tiene como objetivo identificar los orígenes de la materia oscura. El detector toma un flujo constante de los rayos cósmicos, que Zuccon describe como “corrientes del universo que traen consigo todo lo que pueden captar alrededor de la galaxia.”

Presumiblemente, esta corriente cósmica incluye restos de las violentas colisiones entre partículas de materia oscura.

 De acuerdo con las predicciones teóricas, cuando dos partículas de materia oscura colisionan, se aniquilan, liberando una cierta cantidad de energía que depende de la masa de las partículas originales. Cuando las partículas se aniquilan, producen partículas ordinarias que con el tiempo se descomponen en partículas estables, incluyendo electrones, protones, antiprotones y positrones.

 A medida que la materia visible en el universo está formado por protones y electrones, los investigadores razonaron que la contribución de estas mismas partículas de colisiones de materia oscura sería insignificante. Sin embargo, los positrones y antiprotones son mucho más raros en el universo; cualquier detección de estas partículas que aun por poco destacase del fondo esperado podría provenir de una nueva fuente. Las características de este exceso ayudará a los científicos a determinar si los positrones proceden de fuentes astrofísicos tales como púlsares, o de la materia oscura.

La materia oscura está allí“, dice Zuccon. “Simplemente no sabemos lo que es. AMS tiene la posibilidad de arrojar luz sobre sus características. Vemos alguna pista ahora, y está dentro de nuestras posibilidades decir si esa pista es cierta”.








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