EP

  • Space Exploration Technologies intentará de nuevo el próximo sábado lanzar el cohete Falcon 9 a la Estación Espacial Internacional.
  • La compañía tenía previsto lanzar el cohete este martes desde Cabo Cañaveral.
  • El lanzamiento fue fijado para el viernes, pero SpaceX ha decidido que necesitaba un día más para preparar al cohete.

SpaceX

La empresa Space Exploration Technologies intentará de nuevo el próximo sábado lanzar el cohete Falcon 9 con una cápsula de carga a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) y que luego la nave aterrice en una plataforma en el océano, según han confirmado este miércoles ejecutivos.

SpaceX, como se conoce a la compañía, tenía previsto lanzar el cohete este martes desde Cabo Cañaveral. Pero a menos de dos minutos del lanzamiento, una computadora detectó un problema con el sistema que impulsa los motores y abortó la misión.

Esos motores en concreto posicionan a la cápsula Dragón en la órbita correcta para alcanzar y acoplarse a la estación, un laboratorio espacial de 100.000 millones de dólares que vuela a 418 kilómetros sobre la Tierra.

El lanzamiento fue fijado para el viernes, pero SpaceX ha decidido que necesitaba un día más para preparar al cohete, ha añadido la NASA a través de un comunicado.

Contrato millonario

La NASA, que le paga 1.600 millones de dólares a SpaceX por 12 misiones de carga a la ISS, ha dicho que el lanzamiento está ahora previsto para las 09.47 GMT del sábado.

Tras la separación de las etapas superiores, unos 2 minutos y medio después del lanzamiento, el cohete intentará un aterrizaje sin precedentes en una plataforma flotante en el océano Atlántico, frente a las costas del estado de Florida.

Si tiene éxito, la prueba será un paso importante en la búsqueda de SpaceX de desarrollar cohetes que puedan ser reconstruidos y vueltos a lanzar. La cápsula que se enviará a la ISS está cargada con más de 2.313 kilos de alimentos, suministros y equipo.

EFE

  • Según la NASA, son tres meteoritos encontrados en la Tierra.
  • Los científicos descubrieron en las muestras agua compuesta por átomos de hidrógeno con una proporción de isótopos distinta de los que hay en el agua del manto del planeta rojo.
  • La existencia de ese depósito de agua podría ser “clave” para entender la historia del clima de Marte.

Marte

Tres meteoritos encontrados en la Tierra demostrarían que Marte puede esconder bajo su superficie un depósito de agua o de hielo, según un estudio de científicos de la NASA divulgado este viernes por la agencia espacial de EE UU.

En un comunicado, la NASA explicó que, aunque la controversia rodea el origen, la abundancia y la historia del agua en Marte, ese hallazgo ayuda a despejar algunos interrogantes sobre el planeta rojo.

La pregunta sobre el agua marciana que falta, no obstante, sigue sin respuesta, si bien los científicos estudian los cambios históricos del planeta y tratan de entender su evolución desde un clima cálido y húmedo a las condiciones superficiales secas y frías de la actualidad.

Precisamente, la existencia de ese depósito de agua podría ser “clave” para entender la historia del clima de Marte y descubrir cuáles son las posibilidades de que floreciera vida extraterrestre en este planeta.

Tomohiro Usui, del Instituto de Tecnología de Tokio en Japón y autor principal del estudio, explicó que otros científicos ya barajaron la existencia de una reserva de agua en el planeta rojo, pero su investigación, publicada en la revista especializada Earth and Planetary Science Letters, aporta novedades al respecto.

“Nuestros nuevos datos prueban la existencia de un depósito de agua o de hielo que parece haber interactuado con un conjunto diverso de muestras marcianas”, en concreto, con los meteoritos encontrados en la Tierra, según el científico.

Lo que Marte esconde bajo sus rocas

Los meteoritos hallados prueban la existencia de este depósito de agua, del que, hasta ahora, sólo se tenían hipótesis, pero no pruebas directas, apuntó Usui.
En concreto, al estudiar las muestras, los científicos descubrieron agua compuesta por átomos de hidrógeno que tienen una proporción de isótopos distinta de los que hay en el agua del manto del planeta rojo y su actual atmósfera.

Ese hallazgo les hizo seguir investigando a través de meteoritos de diferentes edades para mostrar que un manto de hielo o de agua puede mantenerse intacto bajo la superficie de Marte.

Las misiones espaciales enviadas al ‘planeta rojo’ ya demostraron la existencia que el hielo podría haber cambiado la superficie de Marte, pero este estudio abre la puerta al agua que puede esconder el ‘planeta rojo’ bajo sus rocas.

En la investigación participaron científicos procedentes del Instituto de Tecnología de Tokio, el Instituto Lunar y Planetario en Houston (EE UU), la Institución Carnegie para la Ciencia en Washington y la NASA.

EFE

  • Ha sido diseñada para llevar al hombre a destinos tan lejanos como Marte.
  • Aunque ahora viaja sola, tiene capacidad para cuatro pasajeros.
  • La prueba tiene un coste de 350 millones de dólares.

Despegue de Orion.

La cápsula Orion de la NASA partió al espacio en su primer vuelo de prueba no tripulado para experimentar la nave que ha sido diseñada para llevar al hombre a destinos más lejanos de lo explorado hasta ahora, incluido el planeta Marte.

Orion se elevó a las 07.05 hora de la costa este de Estados Unidos (12.05 GMT) a bordo de un cohete Delta IV, de la compañía United Launch Alliance (ULA), desde la plataforma 37 del complejo de lanzamiento espacial de la base de Cabo Cañaveral (Florida).

“Esta es una nueva era en la exploración espacial estadounidense”, señaló el comentarista de la NASA cuando despegó el cohete.

El lanzamiento se produjo un día más tarde de lo previsto. La NASA aplazó la misión el jueves después de que los equipos técnicos detectaran un problema en el cierre de las válvulas de combustible y drenaje del cohete Delta IV.

La cápsula, que viaja a 24.000 kilómetros por hora, dará dos vueltas a la Tierra a una distancia de 5.793 kilómetros del planeta, unas 15 veces más lejos que la distancia a la Estación Espacial Internacional (EEI), en un recorrido que durará unas cuatro horas.

Distancia enorme

Ésta es la distancia mayor que ha recorrido cualquier nave espacial diseñada para el transporte de humanos en las últimas cuatro décadas, desde las misiones Apolo con las que el hombre llegó a la Luna.

Durante la prueba los sensores de vuelo y telemetría analizarán el desempeño de la cápsula y su escudo térmico ya que Orion tendrá capacidad para reingresar en la atmósfera terrestre después de sus misiones en el espacio profundo.

Después de completar las dos órbitas a la Tierra y recorrer más de 96.500 kilómetros, la cápsula volverá a entrar en la atmósfera terrestre a una velocidad de 32.000 kilómetros por hora y una temperatura de 2.200 ºC.

Orion va alojada en la parte del Delta IV, un potente cohete de tres etapas, con una altura de más de 70 metros, pero el en futuro lo hará a bordo del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), en el que está trabajando la NASA.

Sin pasajeros

La cápsula amerizará en el Océano Pacífico, en la costa de Baja California, donde será recuperada por barcos la Marina estadounidense y equipos de la NASA, que la trasladarán al Centro Espacial Kennedy (Florida) para su estudio.

En esta ocasión Orion no llevará ningún pasajero, pero tiene una capacidad para transportar a cuatro astronautas al espacio profundo. La NASA espera poder realizar el primer vuelo tripulado en 2021.

La prueba, que se calcula que tendrá un costo de unos 375 millones de dólares, servirá también para medir la radiación a la que podrían estar expuestos los astronautas.

EFE

  • La nave fue diseñada para realizar viajes tripulados más lejos de la órbita terrestre baja y llegar en el futuro a destinos como Marte.
  • La cápsula partirá en este primer vuelo no tripulado a bordo de un cohete Delta IV.
  • La cápsula dará dos vueltas a la Tierra a una distancia de 5.793 kilómetros.

Cápsula Orión

La cápsula Orion, diseñada para realizar viajes tripulados más lejos de la órbita terrestre baja y llegar en el futuro a destinos como Marte, está preparada para realizar este jueves su primer vuelo de prueba al espacio.

Orion partirá a las 07.05 (14.05 hora española) en este primer vuelo no tripulado a bordo de un cohete Delta IV, de la compañía United Launch Alliance (ULA), desde la plataforma 37 del complejo de lanzamiento espacial de la base de Cabo Cañaveral (Florida).

La cápsula dará dos vueltas a la Tierra a una distancia de 5.793 kilómetros del planeta, unas 15 veces más lejos que la distancia a la Estación Espacial Internacional (EEI), en un recorrido que durará unas cuatro horas, indicó la NASA.

Los meteorólogos de la agencia espacial estadounidense han indicado que la situación climática es favorable en un 70 por ciento, pues se esperan condiciones más secas y la probabilidad de lluvias ha disminuido durante la 2 horas y 39 minutos de ventana de oportunidad para el lanzamiento.

Después de completar las dos órbitas a la Tierra y recorrer más de 96.500 kilómetros, la cápsula volverá a entrar en la atmósfera terrestre a una velocidad de 32.000 kilómetros por hora y una temperatura de 2.200 ºC, antes de amerizar en el Océano Pacífico, en la costa de Baja California, donde será recuperada para su estudio.

La NASA tomará fotos “in situ” de la cápsula, que será trasladada a las instalaciones de la agencia espacial para analizar el trabajo de sus equipos y de su escudo térmico en su reingreso a la Tierra.

Astronautas en destinos más lejanos

La nave Orion, construida por la compañía Lockheed Martin, ha sido concebida como el nuevo vehículo de exploración espacial que llevará a los astronautas a nuevos destinos y más lejanos de lo explorado hasta ahora, como un asteroide o el planeta Marte.

El vuelo servirá para demostrar las capacidades de la nave en las funciones de entrada, descenso y aterrizaje, y recoger datos del rendimiento del escudo térmico, la dirección y la navegación, que pueden influir en el diseño final del vehículo.

Será la primera misión de una nave diseñada para ser tripulada por humanos en viajes al espacio profundo desde el programa Apolo, que, entre 1969 y 1972, realizó numerosos viajes a la Luna.

Precisamente, la cápsula fue diseñada inicialmente dentro del programa “Constellation”, con el que la NASA esperaba poner nuevamente al hombre en la Luna en 2020, pero el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, canceló el proyecto en 2010 por su alto costo.

La cápsula tiene capacidad para transportar a cuatro astronautas, uno más que las naves del programa Apolo y, aunque se asemeja por su forma, es un 30% mayor que su predecesora.

Equipada con tecnología punta, se espera que pueda realizar vuelos de carga y tripulados, aunque la primera prueba con humanos no está prevista hasta 2021.

Con esta nave, la NASA tendrá de nuevo un vehículo propio para enviar al espacio a sus astronautas, ya que, desde que retiró en 2011 su flota de transbordadores, depende de las naves rusas Soyuz para hacer los relevos en la Estación Espacial Internacional.

Aunque en principio su misión no será hacer viajes a la EEI, la agencia estadounidense podrá volver a mostrarse a la cabeza de la exploración espacial.

EP

  • En las redes sociales se ha denunciado que el nuevo iPhone 6 se dobla con bastante facilidad.
  • La compañía realiza cuatro pruebas principales a los ‘smartphones’.
  • El iPhone 6 y el iPhone 6 Plus se venden en España desde este viernes.

iPhone

Tras el fallido lanzamiento de la primera actualización de iOS 8 y el escándalo del ‘bendgate’ en las redes sociales que denuncia que el nuevo iPhone 6 se dobla con bastante facilidad, Apple ha decidido invitar a un reducido grupo de periodistas para visitar las instalaciones donde la compañía de Cupertino realiza las pruebas de estrés de sus ‘smartphones’ antes de lanzarlos al mercado.

Entre el grupo de comunicadores seleccionados se encontraba una de las periodistas del portal, Laureen Goode, quien ha documentado cómo son las cuatro pruebas que Apple realiza para cerciorarse de que sus ‘smartphones’ no se doblan.

La comitiva de periodistas estuvo liderada por el propio vicepresidente de marketing mundial de Apple, Phill Schiller, quien aprovechó el encuentro para decir que sólo se han recibido nueve quejas en relación al ‘bendgate’ en Cupertino, lo que supone un minúsculo porcentaje de los iPhone 6 y 6 Plus vendidos, que durante el primer fin de semana alcanzó la cifra récord de 10 millones de unidades vendidas.

Antes del lanzamiento de los iPhone 6 y 6 Plus el pasado 19 de septiembre, Apple comprueba 15.000 unidades de cada modelo de su nuevo buque insignia.

Prueba de aplastamiento

En esta fase, Apple intenta reproducir qué le pasa a un iPhone cuando sus usuarios se sientan en diferentes superficies -blandas y duras- con el ‘smartphone’ en el bolsillo trasero.

Este test se divide en tres fases: la primera para comprobar los efectos de sentarse sobre un iPhone en una superficie dura, la segunda para conocer qué le pasa cuando su usuario se sienta sobre una superficie blanda y la tercera -y el “peor de los casos”, en palabras de
el vicepresidente senior de ingeniería del ‘hardware’ de Apple, Dan Riccio- para estudiar las consecuencias de sentarse con el iPhone en el bolsillo trasero del pantalón en el borde de una superficie dura.

Estas pruebas, se repiten “unas mil veces” por cada iPhone a comprobar.

Prueba del doblado en tres puntos

“Esta prueba es probablemente la más relevantes para los vídeos que habéis visto” comento Riccio a los periodistas.

Para esta prueba, los ingenieros colocan el ‘smartphone’ sobre unas barras metálicas en cada extremo del terminal de tal forma que queda suspendido en la parte central. Una vez colocado, se les aplica una presión equivalente a 25 kilos en la parte central. Según re/code, durante la demostración pudieron comprobar cómo el iPhone se doblaba mientras se le ejercía presión, pero que, una vez liberado, el teléfono volvía a su forma normal.

Riccio explicó que cuando los iPhone se quedaban doblados era porque los usuarios habían aplicado una presión superior a la soportada por el teléfono.

Prueba de punto de presión

La tercera de las muchas pruebas a las que Apple somete a sus dispositivos es la prueba de presión sobre un sólo punto. Para ello, una máquina se encarga de aplicar una presión equivalente a los 10 kilos de peso directamente en el centro del iPhone.

Prueba de torsión

La última de las prueba consiste en sujetar el iPhone por sus dos extremos y, mientras una de las pinzas permanece inmóvil, la otra va girando poco a poco hasta un cierto grado que Apple no quiso desvelar.








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